Nuevos métodos para medir el alcance de los anuncios on line
En pocos años, internet se ha convertido en un vehículo publicitario competitivo con los tradicionales. Con el aumento en el número de usuarios y el florecimiento de nuevos formatos, el medio se enriquece, y surge la necesidad de disponer de nuevos instrumentos de medida, para decidir la asignación de campañas y evaluar su eficacia.
Los anunciantes deberán saber lo que más les interesa: más alcance del mensaje o mayor inmersión del usuario.
Que internet es imparable, nadie lo
ignora. Que, por consiguiente, es un precioso vehículo publicitario, tampoco.
Tras entrevistar a grandes anunciantes europeos, la consultora
Forrester ha llegado a la conclusión de que el gasto en
marketing online se duplicará en Europa en los próximos cinco años, hasta
alcanzar los 16.000 millones de euros: el 18% de los presupuestos totales de
marketing será destinado a internet. La analista
Rebecca Jennings añade dos argumentos: el número de hogares
europeos con acceso de banda ancha pasará de 47 a 83 millones, y
todo aquel que tenga algo que anunciar no podrá privarse de un medio de
semejante alcance.
Así descrita, la tendencia es fácil de ver pero
resulta difícil de medir. Porque, a diferencia de la televisión, cuyas fórmulas
publicitarias han sido relativamente estables a lo largo del tiempo, internet ha
pasado en pocos años por varias fases, desafiando la imaginación de los
creadores de mensajes de marketing. Los instrumentos usados hasta ahora para
decidir a qué sitios web asignar una campaña, según el número de visitantes, han
perdido relevancia con la aparición de unas tecnologías que introducen en el
análisis otra dimensión: el tiempo que los usuarios dedican a cada página entre
las muchas que componen cada sitio web.
Nielsen NetRatings, el mayor
especialista en la medición de audiencias on line, ofrece a sus clientes dos
nuevos indicadores, a partir de este mes dos indicadores: total de minutos y
total de sesiones, que completarán el arsenal de análisis, hasta ahora centrado
en el número de páginas vistas. "Somos sensibles a la importancia que están
adquiriendo las nuevas prácticas en internet", explica David Sánchez, director
de clientes de la empresa.
Las prácticas a que alude Sánchez corresponden a lo que
se llama Web 2.0 y que se traduce en nuevas técnicas que cambian la experiencia
de los usuarios y la percepción de sus acciones ante un ordenador. Una de ellas,
que responde al acrónimo AJAX permite navegar por los contenidos de una web sin
recargar sus páginas, de manera que el sistema de medición no puede reflejar esa
actividad. La otra es la proliferación del streaming de vídeo: un visitante que pasa
10 minutos ante un vídeo no puede tener el mismo registro estadístico que otro
que dedica medio minuto a leer una noticia.
Es como si las cifras de
difusión de la prensa escrita pasaran a considerar cuánto tiempo dedica un
lector a cada sección del periódico. En este sentido, internet se acerca a la
televisión, cuya audiencia no se mide por el encendido del canal sino por el
programa que se ve en cada franja horaria. El reto para las empresas que se
ocupan de medir audiencias - Nielsen NetRatings es el líder mundial- consiste en
hallar la expresión estadística de los nuevos hábitos de navegación. También lo
es para los editores de sitios web, que siguen la corriente incluyendo en sus
páginas secuencias de vídeo, cuyo impacto real no puede medirse a menos que se
investigue el comportamiento de los usuarios. Nielsen NetRatings dispone de una
herramienta específica para medir el rendimiento de los anuncios insertados en
formato vídeo.
El destinatario final de estas mediciones es el
anunciante, que echa en falta instrumentos más precisos para medir la eficacia
de los recursos que dedica a las campañas on line. La primera incógnita
concierne al efecto que pueda tener el nuevo método sobre el ranking de
audiencia de internet en cada mercado, que se establece en función de las
páginas vistas. "Dependerá de cada categoría de sitios web", responde Sánchez.
Entre los buscadores que se llevan los primeros puestos el efecto será
mínimo: entre la ratio actual y la futura, casi no habrá diferencias, porque su
eficacia consiste precisamente en acortar el tiempo que el usuario tarda en
encontrar el enlace que está buscando. En otros medios on line, perderá sentido
el truco de distribuir un contenido en varias páginas para sumarlas, pero el
cambio puede beneficiar a aquellos que utilizan con profusión los contenidos en
vídeo. Esto no significa necesariamente que un sitio como YouTube sea un buen
recurso publicitario, porque el usuario pasa todo su tiempo atento al vídeo y no
a lo que lo rodea.
Los anunciantes deberán plantearse si la medida de
tiempo es la que mejor corresponde a sus necesidades, dependiendo de lo que más
les interesa: más alcance del mensaje o mejor inmersión del usuario. Muchos los
expertos en marketing on line han reaccionado a la noticia advirtiendo que el
tiempo puede ser un indicador, entre otros, pero ninguno prejuzga cuál será la
actitud del usuario.
Fuente: La Vanguardia -Publicidad y Consumo
Probablemente, con las nuevas tecnologías
subyacentes los editores on line se verán en la necesidad de elaborar nuevos
modelos de negocio. Tanto más si se confirma que el tiempo puede funcionar como
unidad de medida para fijar las tarifas publicitarias, como ocurre en la
televisión o la radio, pero no en los medios interactivos.
En la misma
línea se puede interpretar otra novedad anunciada por Nielsen NetRatings, que ha
comenzado a recoger información, a modo de prueba, sobre la incipiente
publicidad en los móviles. Según David Sánchez, después del verano los clientes
españoles adheridos a la prueba conocerán los primeros resultados provisionales,
pero nada significativo debería ocurrir mientras no se extienda el acceso a
internet a través de la telefonía móvil.
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